"OTRO PARTO MÁS"
En el complemento de movida ingresó Coronel por un golpeado Leandro Testa, pasando Chicago a jugar ahora con Escudero de nº4, y la falta del “Cabezón” se hizo notar porque la voz de mando que tiene Testa no la tiene nadie y así el visitante se le empezó a animar al “Torito” dejando algún que otro hueco atrás que Chicago no podía aprovechar, porque Serrano no fue el mismo que ante Barracas y la posición en la que estaba jugando no era la adecuada para Julito. A partir de los 10´empezó el calvario para el “Torito” porque Brown “le entraba” constantemente por el sector izquierdo de la defensa verdinegra, trayéndole muchos problemas a Monllor que en una situación de riesgo mano a mano con el punta tricolor, le tapó un gol hecho que hubiera significado el empate, excelente reacción del uno de Chicago que un minuto después vio como se lo perdió otra vez el delantero rival con un cabezazo que se fue rozando el palo. Las jugadas de peligro en el área local no cesaban y a los 12´ finalmente, luego de otro desborde y por el mismo sector, se volvió a complicar Chicago, pero apareció justo la pierna de Scifo para despejar. Sin dudarlo Finarolli metió en cancha a Domenez con la orden precisa de que el volante por izquierda cierre su carril y corte los avances del rival, pero cuando ni se había acomodado, llegó el empate de Brown luego de un rebote en la puerta del área que su Nº10 tomó y clavó abajo, al ras del piso, junto al palo, decretando que desde ahí en más, Chicago iba a sufrir y mucho, tal es así que a los 33’ un cabezazo, al cual no llegaba Monllor, pareció gol, pero por suerte la pelota salió. Chicago se desesperaba y cuando conseguía recuperar el balón la revoleaba a cualquier parte para que pasen los minutos, Domenez no fue el cambió que le resolvió el problema al técnico, porque al volante lo pasaban ”como alambre caído” y cada desborde visitante era un suplicio para la gente que en las tribunas ya no sabía que hacer. Ingresó Berón para intentar explotar su velocidad, y así fue, porque a los pocos minutos el delantero tras un pase de primera y magistral de Pepe, marcó el gol de la victoria verdinegra con un remate preciso que no pudo retener el arquero. La gente explotó y desató el nudo que tenía en el corazón por la tensión y los nervios, y así Chicago sin jugar bien y sufriendo más de la cuenta, se metió en la final del Reducido. Habrá que corregir errores y llegar lo mejor posible para enfrentar en la final a Defensores de Belgrano.

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